miércoles, 5 de noviembre de 2014

El encierro como huida

Lo que más nos gustó de Villa Touma fue su estética. Por eso la escogimos. Mereció la pena por la composición y esos colores en los planos silenciosos (he leído que agobiantes). Cine tan callado como la vida de las palestinas aristócratas venidas a menos que protagonizan su inevitable aislamiento.
También disfrutamos con todo lo que contó la directora sobre su película, sus actrices (amigas, dos de ellas directoras) y su país.
No entendimos las escenas finales. ¿A quién bajaba la tía por las escaleras si la que moría era…?


No hay comentarios: